ENGANCHATE A LA RISA
Cuando Lolin acudió por primera vez a una sesión de risoterapia estaba en pleno proceso de duelo de su marido dos meses antes de que comenzásemos el curso. Fue una amiga suya la que le RIEcomendó que probase con la terapia de la risa para ver si "se animaba " un poco más. Esta ama de casa de 67 años era, según me contaba ella una persona muy alegre pero al morir su marido el mundo se le vino abajo empañado por las lágrimas y el dolor. Empezó el curso de la risa y al poco tiempo su mejoría fue notable. A partir de ese momento "empezó a cambiar su vida " Carmen Julian, jubilada de 68 años parecía de una fuerte depresión diagnosticada por su médico. El proceso de Carmen fue lento, no obstante, su constancia y perseverancia al ir todos los lunes a sus clases de risa le han ayudado a RIEcuperar la alegría de vivir . Este año, su tercero conmigo, me decía que se iba a disfrazar cada vez que yo lo propusiese para las clases. Y así ha sido. Mª Cruz, no podía sup...